El mole poblano es uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana. Fue creado por las monjas del convento de Santa Rosa, entre cazuelas de barro y cocinas finamente decoradas con talavera; en el bello estado de Puebla. Se dice que las monjas se encontraban realizando un voto de silencio. Mientras una de las hermanas molía en el metate varios ingredientes, entre ellos, chiles tostados en el comal, semillas, almendras, chocolate... Una de las monjas, que fue atraída a la cocina debido al olor que se producía, rompió su voto de silencio al exclamar: "¡hermana, qué bien mole!" A lo que la monja respondió: "No hermana, no se dice mole, se dice muele" y de esta a manera surgió la famosa receta. Existen variedades de mole, y aunque el mole poblano lleva ingredientes que no pueden faltar, lo cierto es que, como ocurre con todas las recetas, su preparación a veces se ve sometida a cambios, a sustitución de unos ingredientes por otros, y, obviamente, dependerá del sazón de las personas que lo preparen.
De cualquier forma, aquí les comparto mi receta, la que ha estado por años en la familia, y cuyo resultado ha sido protagonista de fiestas y celebraciones:
Ingredientes:
- Chile pasilla
- Chile ancho
- Jitomate
- Cebolla
- Ajo
- Ajonjolí
- Almendras
- Chocolate
- Plátano macho
- Pasitas
- Anís
- Canela
- Tortilla quemada
- Pan frío
- Caldo de guajolote o pollo
- Sal
- Azúcar
- Manteca de cerdo
Preparación:
Abrir los chiles y retirar las semillas, reservarlas. Tostar ligeramente los chiles sobre el comal, (yo prefiero poner unas gotitas de manteca, para que no se quemen; si se queman saben amargos) Tostar o freír los jitomates, cebolla y ajo, reservar. Tostar las semillas de los chiles, junto con las especias. Freír el plátano macho cortado en rebanadas, las pasitas y las almendras, reservar. Freír un trozo de pan frío en manteca y quemar una tortilla en el comal. Licuar con el caldo todos los ingredientes que hemos reservado. En una cazuela de barro, desleír una buena cantidad de manteca, dejar que se caliente bien, y verter la mezcla perfectamente licuada. Agregar la tablilla de chocolate, y agregar sal y azúcar al gusto. Bajar el fuego, dejar sazonar y mover ocasionalmente. Rectificar sabor. Generalmente se sirve una pieza de pollo hervida, se cubre con suficiente mole, se espolvorea ajonjolí tostado y se sirve arroz rojo a un lado.