Este espacio tiene la finalidad de orientar y dar un punto de vista sobre la Gastronomía como carrera universitaria, y en general, el compartir temas gastronómicos de interés; así como recetas y tips.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Mes de septiembre: gastronomía mexicana
En vísperas de concluir este mes de septiembre, he pensado en todos aquellos elementos que intervienen en la celebración del aniversario de la independencia de nuestro país. Son tantas cosas, tan tradicionales y significativas, como las banderitas, las matracas, las cornetas, los adornos, el papel picado, los trajes típicos, las caras pintadas, el cabello tranzado... Pero creo que la parte más importante, al menos para los que somos amantes del buen comer; es, sin duda alguna, nuestra gastronomía.
Existen infinidad de platillos típicos que se consumen de manera tradicional en nuestro país, sobretodo en estas fechas.
Siempre me ha parecido interesante conocer la opinión de los extranjeros sobre nuestra gastronomía. Sé que recientemente se ha tratado de denominar a la gastronomía mexicana como patrimonio intangible de la humanidad. También entiendo que no todos los extranjeros disfruten de nuestra comida. Sin embargo, en lo personal, es algo de lo que me siento muy orgullosa, y, seguramente, si alguna vez me encuentro lejos de mi país, sé de antemano que sus platillos son algo de lo que más podría llegar a extrañar. Y es que la variedad de ingredientes, combinaciones, y técnicas utilizadas, convierten a la cocina mexicana, en una de las más ricas del mundo, en todos los sentidos.
Aquí, por ejemplo, en la hermosa ciudad de Puebla, durante la cena de una típica noche mexicana, se acostumbra, por ejemplo,un buen plato de pozole: Tierno maíz cacahuazintle, en un caldo con carne de pollo o cerdo, con su respectivo orégano, chile en polvo, cebolla, lechuga y rábanos; sin faltar unas gotas de limón, y al lado, unas crujientes tostadas. Pero un platillo nunca es suficiente. Nos encanta la variedad. Pueden ser también, unas chalupas; ahogadas en manteca, bien fritas, con salsa ya sea verde o roja, carne deshebrada y cebolla. También están los molotes, una especie de quesadilla hecha con masa de maíz, rellena con gran variedad de guisos e ingredientes, que se fríe en aceite hirviendo y se sirve caliente, con salsa y crema al gusto.
Están también las chanclas, los pambazos, los tacos dorados, las tostadas, etc. de los cuáles se puede decir que lo único que tienen en común es que se trata de alimentos que deben en gran medida su extraordinario sabor, a una cantidad de grasa generosa, que se prefieren picosos y que, sin duda alguna, forman parte de nuestro patrimonio cultural, de México, al mundo.
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